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domingo, 13 de mayo de 2012

El "sacrilegio" de las máquinas virtuales: Como ejecutar Windows en tu Mac

Vaya por delante que soy lo que en  circulos maqueros se conoce como un "switcher", es decir, alguien que ha pasado de utilizar  PC a Mac como ordenador habitual.Tras esta pequeña aclaración, es posible que entendáis mejor porqué son para mí tan necesarios los programas que crean máquinas virtuales en Mac Os X...Aunque no tengo muchas esperanzas en ello, la verdad.

Y es que, en el sector más purista de los usuarios Apple, está mal visto el uso de aplicaciones que emulen otro sistema operativo dentro de Mac Os,  quizá por una questión de principios...Pero como un servidor acostumbra a ser pragmático, me decidí a usar software para virtualizar.

Windows 7 ejecutado en una máquina virtual bajo Mac Os X.


Los dos programas que comentaré ( y compararé, como no ) son los  más utilizados para este fin: Parallels Desktop 7 y VMware Fusion 4,  que además también está disponible para sistemas Windows , aunque  hay otras opciones que no he podido analizar, como Virtual Box.


Ambos programas tiene una instalación sencilla, pero uno de las primeras diferencias que he detectado es el peso: Frente a los tan sólo 160 megas de Parallels D., VMware F. ocupa unos 490...Mucho más del doble, y los dos tienen funcionalidades muy parecidas.


Ya puestos en vereda de crear nuestra maquina virtual, en ambos programas el asistente nos irá guiando en una serie de sencillos pasos, y en uno de ellos nos pedirá un disco o imagen que contenga el sistema operativo a instalar. La única diferencia en este aspecto es que Parallels incluye la opción de descargar los que son de libre distribución, a saber: Chrome, Fedhora y Ubuntu.

Asistente para crear una máquina virtual en VMware Fusion
Pantalla  de selección de opciones en Parallels Desktop

Una de las opciones que los dos programas tienen en común es la que permite migrar desde un pc el sistema opertivo completo con todas las aplicaciones instaladas a la máquina virtual que creemos en nuestro Mac...Una opción harto interesante y cómoda si tenemos instalado soft valioso en el pc de orígen.
Pero en este apartado nos encontramos con que, mientras VMware fusion sólo nos da la opción de hacerlo a través de una red común  que conecte a los dos ordenadores e instalando el agente de migración en el pc,  Parallels ofrece 2 opciones más de hacerlo: La primera, usando el cable USB especial que viene en la edición "Switch to Mac del programa ( 79,90 euros ); y la segunda, muy cómoda, consistente en usar una disco duro externo como vehículo.


Opciones de migración de un PC de Parallels Desktop

Una vez creadas las máquinas virtuales, a nivel de interfaz,  ambos programas cuentan con uno muy intuitivo y sencillo, donde se nos da a elegir la máquina virtual a arrancar de forma clara y fácil. Aunque, si nos ponemos puntillosos,  VMware Fusion se  apuntaría un tanto en este apartado, ya que detecta  máquinas virtuales creadas con otros programa ( Parallels D., por ejemplo ), dando incluso la opción de importarlas y hacerlas operativas desde VWF.


Y llegamos a la que creo que es la mayor ventaja que tiene Parallels Desktop sobre VMware Fusion: la posibilidad de personalizar el hardware de nuestra máquina virtual, o hablando en cristiano, la cantidad de recursos de nuestro Mac que le destinaremos.

VMware F. le asigna a nuestra máquina virtual de forma automática unas prestaciones de hardware acorde con las del ordenador que la aloja, sin permitirnos modificarlas en ningún momento.
Todo lo contrario que Parallels, que nos deja elegir parámetros como la cantidad de memoria RAM, el número de núcleos del procesador, la potencia de la tarjeta gráfica y el tamaño del disco duro...Pero OJO, siempre limitados por las especificaciones del hardware del ordenador "madre", el Mac.

Pantalla de configuración del hardware en Parallels Desktop
Esta es, sin duda, la gran baza de Parallels frente a VMware, ya que además resultará muy útil a los gamers que quieran utilizar una máquina virtual para jugar a los juegos para plataforma Windows.

Como conclusión, creo que es justo decir que Parallels queda un poco por encima en la valoración final por incluír más opciones que su rival, sin desmerecer en absoluto a el trabajo de los chicos de VMware, que es también un sofware muy válido.

El gran pero que se les puede poner a las máquinas virtuales es el elevado consumo de recursos del sistema, ya que en sí se está ejecutando un sistema operativo dentro de otro, con lo que se divide el potencial de nuestro ordenador...Y corremos el riesgo de convertir nuestro ordenador en una cafetera doble que puede llegar a ser desesperadamente lenta.

La máquina virtual resultante tendrá unos recursos hardware limitados


Aún así, a mí entender, resultan realmente esenciales para poder trabajar en Mac con el software especializado asociado a algunos puestos de trabajo, y pueden llegar a ahorrarnos el dispendio de tener dos equipos informáticos para un único usuario.





jueves, 29 de marzo de 2012

Mejorar la reputación online, clave también para restaurantes.

Después de echar una ojeada al Índice de Reputación Online de los restaurantes españoles en el 2011 elaborado por la consultora Viventialvalue, con el objetivo de medir el nivel de competitividad del sector de la restauración en la red, del que he tenido notícia gracias al blog de un buen amigo, y que me interesa especialmente por mi participación en el proyecto paladaring.com,  me gustaría destacar una serie de puntos que creo que son interesantes.

Lo primero, aclarar que no es un estudio cualquiera, sino un macro-estudio hecho tras analizar más de 68.000 fichas de establecimiento online distintas, ubicados en 20 provincias españolas, así que no habría que tomárselo a la ligera...
Lo segundo, explicar que existe un ídice de reputación online, conocido por sus siglas, iRON, y que se obtiene realizando una ponderación del volumen de valoraciones, la relevancia de los portales dónde aparecen y las puntuación en base a opiniones .

Pásemos a la acción. Un dato que llama la atención es que el 53% de los casos estudiados no tiene ninguna opinión de usuario asociada, así que ello significa que son "invisibles" para potenciales clientes, ya que tener valoraciones positivas es requisito sine qua non para captar comensales online.


Pero otro dato que me parece interesante es que dentro del 47% de casos que sí obtienen valoraciones,  un 83% ( 32.783 casos ), poseen 10 opiniones o menos, con lo que el informe los pasa a denominar "inestables", porque cada nueva valoración que reciban tendrá mucho peso en la calificación final, y hará inclinar la balanza hacia un lado o hacia el otro.




Siguiendo en esta línea de estudio de los casos con valoraciones, un hecho muy  llamativo es la alta concentración de opiniones de usuarios en pocos restaurantes, pues sólo un 10% de ellos monopoliza el 75% de las críticas totales, lo cual resulta muy beneficioso para estos "mass valued", y bastante perjudicial para los establecimientos  con pocas valoraciones o  recién introducidos en la red.

Esquema de concentración de comentarios en poco menos de 7000 casos

Pero quizá el dato más indicativo de la salud de la oferta gastronómica en internet son las conclusiones extraídas  en base a la evaluación que hacen los internautas de los restaurantes:

-El 36% de  los casos estudiados no llegan al umbral de satisfacción, establecido en 7-8 puntos sobre 10. 

-En ese umbral de 7 a 8 puntos se encontrarían el 45% de restaurantes , es decir, el grueso de los casos analizados.

-Y, por último, sólo un 19% de ellos consigue la valoración óptima ( 9 a 10 puntos ).

Y un dato complementario es que el iRON ( recordemos, índice de reputación online )para todos los establecimientos con imagen en internet es de 7,38 sobre 10, siendo en uno de cada cuatro casos inferior a 7 y en 1 de cada 10 superior.


Bien. No hace falta ser muy concienzudo para concluir que para cualquier negocio de restauración en España ya no sólo  basta con aparecer en internet, sino que necesita retro-alimentarse de las opiniones de usuarios para conseguir la excelencia en su reputación online.

Como guinda al pastel, me gustaría poner todo el énfasis en algo que muchos empresarios de la hostelería todavía no han entendido: En el mundo del marketing digital, es preferible recibir comentarios a no recibirlos,  positivos y negativos.



Señores, seamos entonces razonables y erradiquemos la extendida práctica de eliminar comentarios negativos y / o añadir falsas opiniones favorables . ¿El motivo? Detrás de una valoración negativa hay un usuario descontento, y eso no se soluciona censurando, sino todo lo contrario.

Ante una mala crítica sólo hay una respuesta válida: Plantear una solución o tomar nota para que no se reproduzca.

Parece fácil, ¿verdad?