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miércoles, 8 de febrero de 2012

Menú dos por uno en el restaurante Matsu : Un lujo a precio de mileurista

Con la excusa de mi  reciente visita al restaurante japonés Matsu de Sant Cugat del Vallès, me dispongo a compartir con mi ciber-audiencia las bondades del menú degustación 2 x 1 para dos personas.

En primer lugar, conviene tener en cuenta que este menú degustación sólo podremos degustarlo los martes y los miércoles noche, así que habrá que hacer un esfuerzo y trasnochar  levemente ( por una buena causa,  o más bien por una gran causa).

Como ya he comentado en alguna otra ocasión, este restaurante consigue crear un entorno muy agradable, mezclando el ambiente ecléctico y minimalista del local con un cálido hilo músical ( nada asiático, cosa que se agradece)  y una ténue iluminación.



El servicio, compuesto por el maître  y dos camareras elegantemente vestidos  ( riguroso negro ellas y americana él, cómo mandan los cánones ), no se hace de rogar,  y rápidamente viene a tomarnos nota. De hecho, lo único que elegiremos es la bebida, pues en el menú no hay opción a elegir.

El carrusel de platos de este menú comienza con un sugerente aperitivo que combina ¨escalibada¨ de pimiento con huevas de salmón, un sabor dulce y fresco que consigue abrir el apetito. 


Una vez degustado el aperitivo,  llega ¨la caballería" y empieza el grueso del menú con un delicioso yakisoba ( fideos ), aderezado con tomate, tiras de zanahoria y  carne de buey. Simple pero efectivo, más cuando en la calle hay una temperatura de 0,5 ºC...



Señores, esto empieza a ir en serio, y el segundo  plato lo corrobora: Llega el sushi, con dos makis y tres nigiris. El toque innovador en este plato tan clásico y tópico en un japo lo pone el maki de tortilla con morcilla, realmente delicioso. También me sorprendió el exquisito sabor del maki de toro (atún). Se nota mucho que prefiero los makis al nigiri, ¿verdad?


Como colofón  a la parte ¨dura¨ del menú, la camarera nos obsequia con su simpática sonrisa a la vez que con un interesante plato: Filetes de pez sable con patatas. 


He de decir que, en mi opinión, este plato fue el menos sabroso del menú, posiblemente porqué los otros habían dejado el listón muy alto. Aún así, se agradece en invierno un plato calentito después del sushi.

Y cómo no podía ser de otra forma, llega la hora del postre, un digestivo combinado de tarta de queso, helado de vainilla y espuma de coco con gelatina de frutas:


Un sabroso y colorido final que ayudará a rebajar la ingente cantidad de comida que nos habremos metido entre pecho y espalda.

Si sois apasionados de la gastronomía japonesa de calidad, no dejéis pasar la oportunidad de cenar por un precio ¨anti-crisis¨. Ojo, sólo durante el mes de febrero.





domingo, 27 de noviembre de 2011

Cena en El Regulador Bistrot, Barcelona

Con ocasión de la Barcelona Restaurant Week, una iniciativa anual en que una serie de selectos restaurantes de la ciudad ofrecen un menú a un precio único de 25 euros ( ojo, sin bebidas ni I.V.A. ) , uno de los cuáles va para beneficiencia ( en concreto, para la Fundación O.N.C.E. del Perro guía, y la Fundación Escayola del Cor ), tuve la ocasión de cenar en el Restaurant Bistrot El Regulador, en plena Rambla de Barcelona.

Ni que decir tiene que la calidad del servicio y del producto servido estaban por encima de ese precio, pero todo era por una buena causa. Nada más entrar por la puerta, que nos abre el portero del Hotel Bagués ( al que pertenece el restaurante ), un amable recepcionista de negro nos pregunta por el nombre de la reserva, y nos invita a esperar en un cómodo sofà, en el cual sólo nos sentamos 10 segundos hasta que el  maître nos avisa y nos conduce a nuestra mesa. Ambiente minimalista: iluminacion ténue, acompañada por velas en el centro de la mesa, como mandan los cánones, y una leve y agradable música lounge sonando de fondo. No deja de ser un contraste con la frenética actividad y movimiento que se visualiza en el centro de la Rambla a través de los ventanales. Uno de los competentes camareros , de riguroso negro y estudiados movimientos, nos trae apresuradamente un completo aperitivo, con una mini-croquetas de jamón ibérico ( tremendas ),  patatas fritas, olivas y almendras, que devorámos avídamente.
Tras ello, y sin apenas demora, vienen nuestros primeros platos: Carpaccio de buey y calabacín con mayonesa de wasabi, y ensalada "xató" de atún en escabeche y bacalao confitado: 



Deliciosos ambos, el elemento más sorprendente y agradable lo encontré en la mayonesa de wasabi: daba un punto picante, pero sútil, y realzaba mucho el gusto del carpaccio. Una delicia de la que, desafortunadamente, no conseguímos la receta ( aunque lo  intentamos concienzudamente con uno de los camareros, la verdad sea dicha ).
La siguiente parada de nuestra "excursión" gastronómica era el segundo plato: Dados de solomillo a la pimienta se sechuán, corazón de alcachofa y puré de patata ratte, y tronco de merluza en salsa verde con almejas y espárragos:



Mención especial para el tronco de merluza en salsa verde con almejas y espárragos, pues no sólo tenía una deliciosa textura tierna , sino que estaba servido hábilmente con una base de patata, que había absorbido el sabor de la merluza, completando un delicioso segundo plato.

Tras el grueso del menú, llega la teórica hora del postre, pero nada es convencional en este local, y el eficaz camarero nos obsequia antes con un prepostre, un pequeño pero sabroso bocado de bizcocho sobre leche merengada con frambuesa:


Degustado este pequeño avance, llega  el postre: Crumble de manzana con pasas y espuma de canela


Un exquisito "dessert", cuyo brillante secreto es la deliciosa galleta de crumble de manzana con pasas,  servida caliente, y coronada con el contraste de helado.

Por último, y siguiendo con el buen hacer de este local, el café nos lo sirvieron con pequeños bocaditos de trufa fría. Sin duda, un detalle que cualquier paladar chocolatero agradece ( entre los cuales me incluyo ) :


Sin duda, una buena oportunidad de degustar cocina innovadora y fresca, y disfrutar a la vez de un servicio atento y diligente. Experiencia recomendable al 100 %.